La primavera por fin volvió
y la pradera reverdeció.
La yerbita está contenta
y el riachuelo juguetón.
A las montañas cubre el verdor,
entre las nubes calienta el sol,
y volando Clarincito
va trinando su canción.
Ya la primavera llegó
con la fresca brisa de abril,
la saludan los rebaños
y el arroyo saltarín.
Ya la primavera llegó
y las golondrinas también.
En el bosque, todos cantan
al acorde del violín.